Con el 70% de actas procesadas, Keiko Fujimori encabeza la votación presidencial en Perú con 16,9% de los votos válidos, seguida por Rafael López Aliaga (13,6%) y Jorge Nieto (11,9%), según el cómputo oficial difundido por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Los porcentajes confirman que ningún aspirante alcanzará la mayoría necesaria para ganar en primera vuelta, por lo que el país irá a un balotaje el 7 de junio, en medio de una década de inestabilidad política que ha erosionado la confianza ciudadana en las instituciones.
La jornada del 12 de abril estuvo marcada por la complejidad inédita de la papeleta electoral, que obligó a los votantes a participar en cinco elecciones simultáneas: presidente, Senado nacional, Senado regional, Cámara de Diputados y Parlamento Andino. Este diseño, sumado a una oferta fragmentada de candidaturas, convirtió el proceso en uno de los más desafiantes en la historia reciente del país.
En la madrugada del 14 de abril, la ONPE pidió a la ciudadanía y a los actores políticos esperar “con serenidad” la conclusión del escrutinio, al calificar el proceso como “de suma complejidad”. El pronunciamiento se dio luego de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) presentara una denuncia penal contra el jefe del organismo electoral, Piero Corvetto, y otros funcionarios por problemas en la distribución de material electoral en el sur de Lima, que retrasaron la instalación de mesas y afectaron el derecho al voto en varios locales.
La ONPE reconoció que las demoras impactaron a electores de esas zonas, ofreció disculpas públicas y propuso extender el horario de sufragio al día siguiente. Aun así, aseguró que el 99,8% de mesas logró instalarse y que continúa atendiendo denuncias y pedidos de información “en paralelo” al procesamiento de resultados, reiterando su compromiso con la transparencia y el respeto a la institucionalidad democrática.
Fuente: https://www.ecuavisa.com/mundo/peru-elecciones-presidenci-segunda-vuelta-20260414-0014.html