El presupuesto 2026 del IESS revela un fuerte desequilibrio financiero

 

La crisis financiera del IESS se agrava. Para este 2026, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social manejará un presupuesto de USD 11 011 millones.

El 84 % de esos recursos se concentra en dos frentes: el pago de pensiones y la atención en salud. Son los seguros más importantes del sistema, pero también los que presentan los mayores déficits financieros.

El mayor peso está en el seguro de pensiones, con un gasto estimado en USD 7 550 millones, destinados a pagar a cerca de 780 mil jubilados.

Sin embargo, los ingresos por aportes de trabajadores y empleadores bordean los USD 3 400 millones, lo que genera un desfase de casi USD 4 150 millones.

Rodrigo Ibarra, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Actuarios, señala que este gasto crece año a año, impulsado por el aumento sostenido de jubilados, mientras la base de aportantes prácticamente está estancada.

“Se jubilan aproximadamente 50 mil personas por año, cuando lo lógico es que por cada persona que se incorpore al sistema haya al menos ocho nuevos afiliados. Es como una represa de agua en la que se está agotando el caudal y, en algún momento, no va a haber los recursos para pagar las pensiones”, menciona Rodrigo Ibarra, presidente de la Asociación de Actuarios.

Uno de los problemas más graves está en el incumplimiento del Estado. Para 2026, el IESS solicitó USD 4 218 millones por concepto del aporte estatal, incluido el 40 % para pensiones, la atención en salud y otras obligaciones, pero el Presupuesto General del Estado solo contempla USD 3 271 millones.

El faltante es de USD 947 millones. Este recorte golpea sobre todo al segundo fondo más importante: el de salud, que para este año registrará un déficit cercano a los USD 600 millones.

“Esta brecha va a ir aumentando en el tiempo, porque cada vez hay más jubilados, hay nuevos pensionistas y hay enfermedades también catastróficas que tampoco son cubiertas por el Estado”, explica Rodrigo Ibarra, presidente de la Asociación de Actuarios.

Ante este escenario, el IESS admite que deberá recurrir a una desinversión por más de USD 1 400 millones. Es decir, retirar dinero de sus reservas, administradas por el Biess, para poder cumplir con el pago de pensiones y las atenciones médicas.

“El Banco del IESS tiene más del 80 % de esos recursos comprometidos en bonos del Estado y en préstamos a los propios afiliados. El margen de maniobra que tienen los recursos del Fondo de Pensiones respecto a la liquidez es muy bajo”, añade Rodrigo Ibarra, presidente de la Asociación de Actuarios.

De hecho, el mismo informe que fijó el presupuesto advierte que “si el Estado transfiere menos recursos de los previstos, la desinversión tendría que ser aún mayor”, lo que comprometería la sostenibilidad de los fondos y la entrega de prestaciones a afiliados y jubilados.

Fuente: https://www.ecuavisa.com/ecuador/deficit-iess-2026-crisis-pensiones-salud-20260111-0047.html