Hay dos factores que están agravando la crisis en la generación eléctrica del país; el primero es el calor extremo que soporta la Costa. Según el Inamhi, este miércoles la sensación térmica fue de 37 grados centígrados y en medio de esas condiciones climáticas se elevó el consumo de energía en los hogares porque los usuarios usan con mayor frecuencia el aire acondicionado.
Según el Ministerio de Energía, el país tiene capacidad para generar 5 518 megavatios. Este 7 de enero se registró el pico más alto. Entre las 14h00 hasta las 22h00, la demanda se acercó al límite, llegó a los 5 060 megavatios.
La Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) cubrió esa demanda con las operaciones del 63 % de las hidroeléctricas, el 29 % con termoeléctricas y el resto comprando al menos 300 megavatios a Colombia. Aquí entra el segundo factor: la escasez de lluvias.
Como las hidroeléctricas permanecen encendidas, gastan las reservas de sus embalses, pero no pueden reponer el agua, porque no llueve.
El termómetro que marca cuando las cosas están mal es el embalse de la central Mazar, que desde el uno de diciembre empezó a caer y hasta este jueves 8 de enero no ha podido recuperarse. La cota pasó de 2 153 metros a 2 137 metros sobre el nivel del mar, es decir, el nivel redujo 16 metros.
Pese a este panorama, la ministra de Energía, Inés Manzano, es optimista:
“No hay ningún riesgo de apagón, acordémonos, vamos a hacer una comparación, 2024 no había lluvias, no había energía; 2026 no hay lluvias, pero hay energía”.
Mientras la ministra trata de brindar tranquilidad al país, el río Paute, que es el que alimenta a las centrales más importantes, también muestra las consecuencias de la falta de lluvias, pues en tiempos normales el caudal es de 300 metros cúbicos por segundo, pero este jueves solo ingresa 58 metros cúbicos.
Fuente: https://www.ecuavisa.com/ecuador/la-ministra-de-energia-ines-manzano-asegura-que-no-habra-apagones-20260108-0091.html
