Uniformes de militares y policías en manos criminales: una amenaza que registra más de 1 200 casos solo en un año

 

En menos de un mes, cuatro casos de delincuentes que se disfrazaron de policías y militares para perpetrar ilícitos se han dado en Ecuador (ver línea de tiempo abajo). El hecho que provocó mayor conmoción ocurrió, la noche del pasado 7 de enero, cuando un grupo de delincuentes, vestidos con prendas similares a uniformes policiales, asesinó a tres personas al interior de una cancha en la urbanización Mocolí Golf Club, en Samborondón.

Uno de los fallecidos fue el cabecilla criminal Stalin Olivero Vargas, alias Marino, integrante de la banda Los Lagartos. El último incidente fue el pasado 19 de enero. Malandros con indumentaria policial montaron un falso operativo para asaltar, en horas de la madrugada, en una urbanización localizada al norte de Guayaquil.

Estos hechos no son aislados y no es una problemática reciente, afirma Mario Carrillo, experto en seguridad en una entrevista con http://www.ecuavisa.com. En enero del año pasado, las autoridades ejecutaron la operación Tormenta 15 y apresaron a diez individuos, quienes tenían armas de fuego y sustancias ilícitas. En su poder había indumentaria policial y militar (uniformes, gorra, chalecos, chompas, un casco y calzado).

A su juicio, la comercialización y fabricación clandestina de ese tipo de implementos deben regularse y sancionarse con penas severas en el Código Orgánico Integral Penal (COIP). También se debe investigar y hacer un seguimiento exhaustivo -agrega el analista- a quienes las expenden esa clase de implentos por Internet. De hecho, solo al hacer un recorrido en Facebook Marketplace, se puede hallar cientos de ofertas de toda clase de equipamiento, nuevo o usado, de las fuerzas del orden.

Fuente: https://www.ecuavisa.com/seguridad/uniformes-seguridad-sanciones-penales–20260123-0072.html