Viaje a Cuba para la exposición de artesanías ecuatorianas

En Cuba, esta feria se denomina FIART, que son las siglas de la Feria Internacional de Artesanías. Es un evento que se realiza todos los años y sirve para invitar a los cubanos a exhibir sus artesanías, así como a empresarios de otros países.

Esta feria es organizada por el Fondo Cubano de Bienes Culturales, que se encarga de toda la organización, incluso de la comercialización. El recinto donde se realiza la feria se llama Pabexpo; es un lugar bastante grande, muy bien ubicado y hasta podría decirse muy elegante.

Cuando viajé a La Habana, Cuba, recién se habían abierto las relaciones diplomáticas entre los dos países: Ecuador y Cuba. En esa época teníamos como presidente al señor Rodrigo Borja, miembro del partido Izquierda Democrática. Él autorizó la ida a La Habana, Cuba.

Viajé en un avión de Cubana de Aviación. Era un avión súper cómodo; el trato de las azafatas fue muy amable y la comunicación con los pasajeros, exquisita.

Casi todos íbamos por primera vez a Cuba. La verdad es que sí se notaba cierto nerviosismo, pero todos controlábamos nuestra forma de comportamiento.

La azafata nos comunicó que íbamos a pasar cerca del Triángulo de las Bermudas y que no tuviéramos ningún recelo. Posiblemente el avión se movería más de la cuenta, porque se podrían sentir turbulencias. Sin embargo, nos dijo que nos sintiéramos tranquilos, que nos abrocháramos los cinturones y que no nos moviéramos del asiento.

Hicimos lo que nos pidió la señorita azafata. Continuó hablando y nos explicó ciertos movimientos que ocurren al pasar por el famoso Triángulo de las Bermudas. Todos guardamos silencio y ella continuó hablando.

Naturalmente, no nos dijo absolutamente nada que pudiera atemorizarnos. Pero estoy segura de que la mayoría sí conocía lo que había ocurrido en el famoso Triángulo de las Bermudas y dónde estaba ubicado.

El Triángulo de las Bermudas es una zona geográfica ubicada en el océano Atlántico, entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Miami. En el último siglo, numerosos barcos y aviones han desaparecido sin dejar rastro en ese triángulo imaginario. Ya en el pasado se hablaba de características inusuales de la zona. Las Bermudas se encuentran sobre un caballón oceánico, según los geólogos.

Todo sería normal si no hubieran sucedido tantas desapariciones de aviones y barcos, especialmente en los años 70. Fue entonces cuando realmente se formó el mito.

Para continuar contando sobre la feria en La Habana, dejaremos el tema del Triángulo de las Bermudas para un próximo artículo.

Cuando llegamos a Cuba, pasamos sin ningún contratiempo todo el papeleo en el aeropuerto. Luego fuimos en carro hasta el hotel Riviera, donde estaban asignadas nuestras habitaciones.

El hotel era muy bonito y sus habitaciones cómodas y elegantes; algo muy importante: súper limpias. Nos indicaron los horarios de desayuno, almuerzo y cena.

Cuando empezó nuestro trabajo en la feria, solo desayunábamos y cenábamos en el hotel. El almuerzo lo hacíamos en Pabexpo (la feria).

Podíamos llevar un invitado a almorzar o desayunar, naturalmente cualquier persona que estuviera con nosotros en el stand de nuestro país.

Casi siempre, al atardecer, hacíamos paseos en los carros del hotel. Salíamos acompañados por personas destinadas a protegernos o cuidarnos, para evitar que nos pasara algo. Fuimos a muchos lugares muy bonitos y elegantes.

El primer lugar que visitamos fue la llamada “Bodeguita del Medio”. Es un bar muy conocido por todos los que viajan a Cuba. Era un lugar acogedor, donde lo primero que te brindan es el “mojito”, un cóctel que preparan en Cuba y que es muy delicioso.

Luego fuimos a la presentación de los cantantes Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Así terminamos la primera noche.

Al día siguiente fuimos a la feria para arreglar los stands. Ese día de la inauguración iban a asistir el dictador de Cuba, Fidel Castro, acompañado de sus hermanos Ramón y Raúl.

Fidel no llegó, pero sí sus hermanos Raúl y Ramón, quienes con pocas palabras dieron inicio a la inauguración de la feria, agradeciendo a los países invitados por su presencia.

Ramón, el hermano mayor de Fidel, conversó conmigo y me contó que había estado en Ecuador y que nuestro país le gustaba mucho. Quedó encantado con las artesanías. Todo fue excelente; hubo mucha gente invitada.

Les gustó mucho la artesanía ecuatoriana, pero no se podía vender en pequeñas cantidades. A mí tampoco me interesaba vender una que otra pieza; mi interés era vender el total.

Recuerdo cuando logré cerrar el negocio con las mismas personas que invitaron al Ecuador a la exposición de artesanías. Sentí tranquilidad. Vendí todas las artesanías y, una vez firmado todo y recibido el pago, respiré tranquila.

Luego me dediqué, junto con otros compañeros, a visitar diversos lugares de La Habana.

Cuando salíamos, nunca nos permitieron hacerlo solos ni subir a un bus. Jamás permitieron eso.

Nos llevaron al Capitolio, que quedaba en el centro de la ciudad. Es muy bonito y elegante. También conocimos la municipalidad. Además, nos llevaron a conocer clínicas que tenían todo lo necesario para atender pacientes. Conocí las cárceles; estaban muy bien cuidadas.

Lo que sí me impresionó mucho fue la pobreza de las personas. Vivían en lugares de mucha miseria. En una sola casa habitaban dos o tres familias desconocidas entre sí.

Pero también había teatros muy elegantes donde se presentaban obras de ballet.

Los cubanos, en general, eran muy amables. Todas las personas que traté y conocí fueron excelentes.

Cuando terminó la feria, yo había vendido todas las artesanías. Regresé a Ecuador muy contenta y feliz porque había cumplido con mi objetivo.

Fui invitada al siguiente año a la feria. Fui nuevamente, regresé y cumplí con los objetivos propuestos.

La segunda vez que fui a Cuba se cumplían 60 años de la Revolución Cubana. Pero la pobreza seguía.

Fuente: https://www.desdemitrinchera.com/2026/02/13/viaje-a-cuba-para-la-exposicion-de-artesanias-ecuatorianas/